domingo, 28 de julio de 2013

Disculpad que haga tiempo que no escribo, pero es que este último mes no he parado de hacer cosas y cuando he tenido oportunidad, la verdad, no me apetecía demasiado.

Creo que no he dicho en ninguna ocasión pero ahora me gustaría que todos supieseis que soy Gallega. Imagino que la inmensa mayoría estará al tanto del trágico accidente ferroviario que ha tenido lugar en mi tierra esta semana. Creo que es posible que haya sido una de  las cosas que más me ha conmocionado hasta ahora.

He viajado en tren semanalmente durante más de 6 años continuados, quizás por ello me siento más cercana a esta desgracia y no a otras. Si bien es cierto que mi ruta era Coruña-Santiago y viceversa  pero desde el instante en el que me enteré de lo sucedido no he podido quitármelo de la cabeza.

Siempre he considerado el tren como el medio de transporte más seguro, pero está claro que por desgracia esta vez no ha sido así.

Me gustaría expresar mi dolor y mandar mucha fuerza y ánimo a todos los heridos y familiares de las víctimas. No quisiera olvidar tampoco a esos héroes anónimos y a la solidaridad que todos pudimos observar. Por cosas como esta me siento orgullosa de ser Gallega

Los Gallegos siempre los llevaremos a todos en el corazón y los recordaremos cada 24 de Julio. 

lunes, 24 de junio de 2013

Me han comentado que escribo de una forma particularmente desorganizada, que mis entradas son vueltas adelante y hacía atrás continuas. Es cierto no lo puedo negar, pero todo lo que cuento sale del movimiento involuntario de mi mano cuando coge un bolígrafo junto con la compulsividad de mi cerebro, y lo peor es que estos no se ponen de acuerdo a la hora de plasmar mis recuerdos y sentimientos de una forma ordenada.

También sé que no se me da demasiado bien la escritura, de hecho, si lo pienso no se como he podido llegar a escribir todo esto, es más, cuando releo lo que hago me parece que no vale para nada e incluso no llego a comprender el como puede haber gente que lea el blog, quizás me exijo demasiado, siempre me ha pasado.

Ya por último me gustaría agradeceros a todos que leáis mis caóticas historias, aunque lo seguiría haciendo si no lo viese nadie, puesto que para mi esto es como una terapia, un desahogo donde puedo hablar de todo lo que siento y pienso en cada momento.

viernes, 14 de junio de 2013

No me gusta nada hablar de la muerte, de hecho no conozco prácticamente a nadie que lo haga. Es un tema que me produce una ansiedad incontrolable y un malestar tan intenso que no podría ni explicar.

La muerte es la finalización de las actividades vitales de un organismo, es decir, un proceso que tarde o temprano experimentaremos todos. Es difícil de comprender pero está claro que somos seres programados para morir.

Dicho esto, siempre me he planteado la siguiente cuestión ¿Por qué la sociedad no nos prepara para ello? Creo que lo veríamos como algo natural si nos hablasen de ello con normalidad desde bien pequeños, pero en cambio ocurre todo lo contrario, es como un tema tabú, algo que está prohibido mencionar y al que todo el mundo teme.

Me gustaría que en el ámbito familiar y personal pero sobre todo en el escolar y social, que es el que a mi me concierne profesionalmente, se nos diera la oportunidad de al igual que se educa y forma en temas de política, salud, medioambiente y muchos otros, también pudiésemos abordar este que es de igual o incluso mayor importancia, ya que la muerte es algo que podemos observar a nuestro alrededor cotidianamente.


Estoy más que segura que si nuestra visión hacia ella cambiara, viviríamos más felices y con menor estrés y preocupación de que llegase ese momento para nosotros o nuestros allegados.

viernes, 7 de junio de 2013

La escuela de un hospital debe ser un lugar maravilloso, y la nuestra está claro que  lo era. Cuando llegué ya estaba todo hecho, como quien dice, pero sé que los comienzos no fueron nada fáciles y que la implicación continua de una gran luchadora hizo que en la actualidad sea quizás el punto de encuentro más bonito en el que haya estado nadie en esa situación.

El espacio no era muy amplio, pero misteriosamente allí siempre había de todo. Las estanterías estaban repletas de libros, montones de juegos y puzzles para todas las edades. No faltaban ni juegos  para los más pequeños. De hecho eran las propias familias de los niños ingresados las que donaban parte del material para que nunca faltase de nada.

También estaba equipada con unos cuantos ordenadores de mesa para entretenimiento de los mayores y consultas puntuales, e incluso ordenadores y reproductores DVD portátiles para los que no pudiesen salir de la habitación. Todo ello obsequio de determinadas organizaciones y empresas.


Pero mi espacio habitual y favorito eran aquellas mesas. Ahí es donde pasé el mayor tiempo de mi aventura. Reí, lloré, recibí noticias buenas y malas, pero sobre todo aprendí y me formé. Esas 4 mesas me acompañaron en prácticamente toda mi vivencia allí. En ocasiones las echo de menos, pero sobre todo a los que las rodearon durante esos dos intensos años.

viernes, 31 de mayo de 2013

Estos días estoy un poco desanimada, todavía no se lo he dicho a nadie pero sé que hay gente que me lo ha notado. Por suerte o desgracia es demasiado fácil interpretar mi cara.

Puede que mi tristeza sea causada por los recuerdos. Cuando decidí plasmar en un papel mis sentimientos y vivencias pasadas no creí que esto pudiese hacer que echase tantísimo de menos lo que hacía antes, quizás es debido a que no he cerrado esa etapa de mi vida, en el fondo creo que no quiero hacerlo, a lo mejor es mi destino, lo desconozco.

Soy una persona muy luchadora pero tengo un gran problema y es que me rindo con demasiada facilidad. Hay alguien que cuando lea esto estará totalmente de acuerdo con mis palabras, pero nunca se lo admitiré a la cara, eso también lo sabe. Nos guste o no, nos parecemos demasiado.

Ahora mismo a nivel personal estoy completamente segura de que lo tengo prácticamente todo, me siento muy afortunada. Pero en cuanto al tema laboral, esa es otra cuestión. Tengo trabajo, que tal y como están las cosas es bastante, y me encanta lo que hago pero creo que no es el definitivo. Lo sé porque cuando pienso en el futuro no logro verme ahí, me gustaría hacer otras cosas.

No sé lo que me deparará la vida pero espero que siga al menos como hasta ahora. Confío en que las cosas pasarán cuando tengan que hacerlo y que es cuestión de tiempo que se abran nuevos caminos. Para que esto suceda es de vital importancia no tirar jamás la toalla.

miércoles, 29 de mayo de 2013

      La curación del cáncer, tema complejo y subjetivo donde los haya. Hace unos días he leído algo que a mi parecer resultaron ser unas palabras poco afortunadas y  que me han cabreado bastante “la dieta del futuro que te curará el cáncer”. Pues bien, algunos me han tomado por loca e incluso han llegado a herirme diciéndome que no poseo una base fundamentada sobre el tema en cuestión, por decir que no me creo esa frase.

        No voy a meterme en nada que no sea mi mera opinión porque no querría ofender a nadie ni valorar algo sobre esta mierda de enfermedad que te destroza la vida y la de todos los que se encuentran a tu alrededor.

       Claro que estoy de acuerdo en que los hábitos alimenticios y de vida en general, pueden prevenir o hacerte más vulnerable hacía no solamente el cáncer, sino muchas más enfermedades, pero esta en especial, yo la describiría como una ruleta rusa que te toca sea cual sea su edad, sexo…

        Quiero dejar bien claro que si bien es cierto que no tengo una base fundamentada al respecto, si una experiencia y me niego a creer  que si esos niños hubieran llevado otro tipo de alimentación ahora estarían curados y no en el cielo cuidándonos, porque otra cosa no, pero tanto el personal médico como las familias, lucharon y se dejaron la piel para que esto no sucediese aunque por desgracia en ocasiones no fuese posible evitarlo.


jueves, 23 de mayo de 2013


Si algo me ha quedado claro de esta bonita e intensa experiencia, es que los niños me han enseñado infinidad de cosas, de ellos he aprendido de todo; Gracias a todos por dejarme compartir esos momentos tan delicados con vosotros, ahora valoro más la vida.

Nunca imaginé que seres aparentemente tan indefensos y desprotegidos pudiesen ser tan valientes y fuertes. Nos dan muchas lecciones. Tengo claro que están subestimados.
           
Si yo tuviese que enfrentarme a esas pruebas tan molestas, tratamientos tan duros y operaciones  tan dolorosas, sería incapaz de estar animada, creo que me sentiría hundida y con mucho miedo a todo lo que me pudiese ocurrir. Ellos, en cambio, parecen no sentir dolor; Siempre le sonríen a la vida, aunque yo sé que si sufren pero son luchadores por naturaleza. Nunca se rinden y esa fuerza que poseen es admirable.

Por muchos años que pasen nunca dejaré de pensar en mis niños, permanecerán en mi recuerdo para siempre como auténticos héroes, lo que siempre han sido. Y aunque alguno por desgracia haya perdido la batalla, bien es cierto que siempre luchó hasta el último suspiro. No os olvido.