jueves, 23 de mayo de 2013


Si algo me ha quedado claro de esta bonita e intensa experiencia, es que los niños me han enseñado infinidad de cosas, de ellos he aprendido de todo; Gracias a todos por dejarme compartir esos momentos tan delicados con vosotros, ahora valoro más la vida.

Nunca imaginé que seres aparentemente tan indefensos y desprotegidos pudiesen ser tan valientes y fuertes. Nos dan muchas lecciones. Tengo claro que están subestimados.
           
Si yo tuviese que enfrentarme a esas pruebas tan molestas, tratamientos tan duros y operaciones  tan dolorosas, sería incapaz de estar animada, creo que me sentiría hundida y con mucho miedo a todo lo que me pudiese ocurrir. Ellos, en cambio, parecen no sentir dolor; Siempre le sonríen a la vida, aunque yo sé que si sufren pero son luchadores por naturaleza. Nunca se rinden y esa fuerza que poseen es admirable.

Por muchos años que pasen nunca dejaré de pensar en mis niños, permanecerán en mi recuerdo para siempre como auténticos héroes, lo que siempre han sido. Y aunque alguno por desgracia haya perdido la batalla, bien es cierto que siempre luchó hasta el último suspiro. No os olvido.

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