miércoles, 15 de mayo de 2013

Hoy quisiera recordarlos a ellos. Una familia especial, quizás mucho más unida de lo que nuca había visto. No voy a mentir, al principio no comprendía esa forma de enfrentarse a todo aquello, incluso me llegaba a parecer enfermizo, pero poco a poco lo fui entendiendo, y ahora podría afirmar que es la familia más maravillosa con la que he tenido la suerte de cruzarme y que siempre tendré presente en un pedacito del corazón.

Él, siempre tan alegre y con esa vitalidad, conectamos solamente con mirarnos, quizás en el fondo nos pareciésemos, que se yo. Ahí comenzó todo, mi interés y devoción por esos niños, mis niños, él fue el culpable. Fue un pequeño gran valiente luchador, me enseñó muchas cosas,de las cuales le estaré eternamente agradecida. Lo pasó mal, pero nunca quiso preocupar a nadie, era un poco quejicas, eso si. Algunos creían que no era del todo consciente de lo que le ocurría  yo estoy convencida de que no solo lo era sino que ocultaba su dolor para no entristecernos. Conservo infinidad de anécdotas que guardaré en secreto como un preciado tesoro.

Ahora, mi papanatas cabezota es un  ángel, el que enseña el cielo a los que ponen rumbo a ese viaje eterno. Aquí lo echaremos de menos, pero estoy segura que ahora es feliz y lo mas importante, ya no sufrirá más y nos cuidará siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario