martes, 21 de mayo de 2013


Todavía no os he contado que es lo que hacía en el hospital y donde trabajaba exactamente. Pues bien, muchos a lo mejor ya lo habéis intuido, otros quizás no tengáis ni idea, pero os sacaré de dudas.

Soy educadora y mi labor se ha desarrollado en el  único lugar bonito que, bajo mi punto de vista, tiene un hospital; La escuela hospitalaria de la planta de pediatría. Os explicaré un poco el propósito de dichas unidades educativas en un centro sanitario.

Las aulas hospitalarias facilitan que el niño hospitalizado siga desarrollándose tanto personal como académicamente con la mayor normalidad posible. A la vez se consigue una socialización con niños que están pasando por una situación que se asemeja a la suya y normalizan en cierto modo la enfermedad y su estancia en el hospital.

En cuanto al tema escolar, es de vital importancia que sigan un ritmo parecido al de su centro, debido a que tarde o temprano se incorporarán de nuevo a su vida cotidiana, por lo que el propósito es que no sea una traba más en su proceso de curación.

El niño y su familia pueden acudir a la escuela desde su ingreso hasta la fecha de alta, siempre que el personal médico lo permita. Por lo que el personal que allí trabaja es una pieza indiscutible en su proceso de recuperación.

Yo me siento muy orgullosa de haber formado parte de todo ello, y de descubrir tantas cosas nuevas que hacen que me sienta una buena educadora, pero sobre todo una mejor persona.

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